sábado, 4 de septiembre de 2010

Letras en conserva...

Llora, llora como las hojas después del rocío.
Suave, frágil aire de sábado con gusto a domingo.
Quiere ser un compás de la trayectoria alada.
Primaveral y con sabor a jarabe de nada.


Las cuerdas de la guitarra corren tras sus dedos
y de su corazón nacen golondrinas azules
En el cielo los acordeones aplastan las nubes
Y ella sentada aquí, dormida, no en sus sueños.


Letras que se escriben solas, tinta que nace de sus ojos
Flautas elevan la más dulce sombra, de esos pasos sin huellas

que ha dejado, creyendo en ilusiones, en ideas de dos caras
Dulce frasco, lleno de palabras escritas, que aún conserva, que aún guarda.

Más de mil veces sería poco, cada gota y cada grano de arena
se han llevado una letra y aún el frasco no se vacía...
La solución será sacar letras de otro libro e ir llenándolo.
-No, no hay solución, guárdalo y compra uno nuevo, uno completamente vacío-



Un ruiseñor se asomó a la ventana, algo traía para ella.
No eran flores ni chocolates, no eran canciones ni nuevas letras.
Era un rayo, un aroma a comienzo, un paisaje nuevo.
Con un mensaje adjunto, con un sentimiento mutuo.



4 comentarios:

-X dijo...

Woow!
Debo decir que me sorprendiste :D
Creo que es el escrito que más da la impresión de ser muy espontáneo. Felicidades a tus grados de fiebre!
Eso me agradó mucho.
Complica un poco leer por la gran cantidad de imágenes y metáforas generadas. Tuve que leer dos veces cada verso, lo cuál lo hizo un poco entrecortado.

Como si de pronto te hubieran dado un pincel y hubieras querido pintar medio universo.

La cuarta estrofa me gustó más que el resto. Tuvo mucho más sentido.
También me agrada que hubiera mucho menos puntos suspensivos que en escritos anteriores. Se leyó mucho más sólido y tangible.

Felicidades por este escrito, y por haber dado el paso de conseguir algo en esta época tan aciaga para la imaginación. Saludos y mucho cariño colega :)!

Anónimo dijo...

El cantor quería inspirarse, así que fue al parque a contemplar a las aves bailar con los pétalos que caían.

Y entre pétalos y aves, una mariposa acababa de nacer. Imaginó a la mariposa antes de ser mariposa... se arrastraba sobre las hojas intentando sobrevivir, se encerró en sí misma mucho tiempo antes de sufrir esa sublime metamorfósis.

Y hoy, la mariposa puede volar.

Y él, le escribió una canción.

Andrés Clavel dijo...

tu poesia sigue evolucionando,
tu tema tambn,
o tal vez no,
sin embargo sigues siendo la misma.
me sigue gustando como tratas tus temas, todas esas imagenes que me hacen involucrarme en tus textos de forma especial.
y t puedo decir q ya cerraste un ciclo,
no en este poema,
en este poema empieza uno q es totalmente nuevo.

andrésmatus dijo...

Qué suave, gracias por tu comentario. Ahora sigo tu blog, estaré pendiente de lo que escribes. Saludos, muchas gracias.